1. http://www.urosario.edu.co/urosario_files/aa/aa7a656b-30b9-4dec-87dd-6a174a507cba.pdf
2. http://www.semana.com/nacion/articulo/en-colombia-persiste-discriminacion-racial/337390-3
3. http://www.buenastareas.com/ensayos/Conocimiento-Sobre-Homosexualidad-y-Nivel-De/4537477.html
4. https://www.google.com/search?q=homosexualidad+en+la+universidad&oq=HOMOSSEXUALIDAD+EN+LA+UN&aqs=chrome.1.69i57j0l3.13221j0&sourceid=chrome&ie=UTF-8
5. http://www.kalipedia.com/filosofia/tema/primeras-universidades.html?x=20070718klpprcfil_149.Kes&ap=0
Es un blog académico que busca describir realidades existentes en cuanto a la diversidad propia de los ambientes académicos y el tratamiento que se les da y el que pudiera darse en busca de espacios universitarios plenamente inclusivos. Por: Iris Batista Espinosa ibatistae@yahoo.com
sábado, 10 de agosto de 2013
¿DIVERSIDAD UNIVERSITARIA?
Hablar de diversidad en instancias universitarias resulta algo paradójico, ya que precisamente es en este espacio en el que se precisa de diferencias: diferencias de criterios, de carácter, de ideologías, de credos religiosos (quien los tenga), entre otras; sin embargo, desde su creación las universidades han sido selectivas y con el devenir de los tiempos han tenido que abrir sus espacios a la diversidad. Desde la creación de la primera universidad del mundo, en el año 340 de nuestra era, en Constantinopla (actual Estambul), por Constancio II, las universidades han ofrecido servicios educativos a grupos selectos de la sociedad, prefiriéndose en aquel tiempo a grupos sociales y religiosos definidos, de sexo masculino y de nacionalidades específicas. Lo que deja la idea clara que sus inicios la universidad no fue propiamente un espacio promotor del servicio y la atención a la diversidad.
La universidad en sus inicios brindaba estatus, diferenciaba, permitía a los individuos destacar, salir de la norma, probar a través de un grado académico los conocimientos adquiridos. En ese sentido el nacimiento de las universidades como asociaciones espontaneas y corporativas de docentes y estudiantes permitían el control de la calidad de la enseñanza a través de la fijación del establecimientos de textos y programas; con los cuales se transmitían además de conocimientos doctrinas religiosas, filosóficas y políticas. En virtud de estas características comunes nacían nuevas instituciones universitarias, como también se creaban otras a partir de la escisión y el desencuentro.
Visto es, que hoy día la universidad es un espacio de producción de saber, como lo fue desde sus inicios, con la diferencia que ahora existe la innovación teórica y conceptual a partir de la investigación y la discusión; ya que se desarrollan como estructuras "libres", frente a los poderes políticos, eclesiásticos y económicos, o por lo menos en teoría es lo que se espera. Esta misma libertad en la que ha ido evolucionando la universidad ha dado paso a que éstas acojan a miembros de la sociedad de diversa índole y así resultará que a través de los siglos las universidades resulten en espacios completamente modificados o más objetivamente planteado, espacios evolucionados.
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La universidad en sus inicios brindaba estatus, diferenciaba, permitía a los individuos destacar, salir de la norma, probar a través de un grado académico los conocimientos adquiridos. En ese sentido el nacimiento de las universidades como asociaciones espontaneas y corporativas de docentes y estudiantes permitían el control de la calidad de la enseñanza a través de la fijación del establecimientos de textos y programas; con los cuales se transmitían además de conocimientos doctrinas religiosas, filosóficas y políticas. En virtud de estas características comunes nacían nuevas instituciones universitarias, como también se creaban otras a partir de la escisión y el desencuentro.
Visto es, que hoy día la universidad es un espacio de producción de saber, como lo fue desde sus inicios, con la diferencia que ahora existe la innovación teórica y conceptual a partir de la investigación y la discusión; ya que se desarrollan como estructuras "libres", frente a los poderes políticos, eclesiásticos y económicos, o por lo menos en teoría es lo que se espera. Esta misma libertad en la que ha ido evolucionando la universidad ha dado paso a que éstas acojan a miembros de la sociedad de diversa índole y así resultará que a través de los siglos las universidades resulten en espacios completamente modificados o más objetivamente planteado, espacios evolucionados.
El concepto de comunidad fue fundamental cuando se crearon las primeras universidades. Eran pequeñas comunidades de maestros y alumnos. Para muchos académicos sigue siendo un concepto interesante que vale la pena defender, aunque sea difícil ante la diversidad de intereses que prevalecen en la universidad contemporánea, como señala Kerr. Derek Bok, quien fue presidente de la Universidad de Harvard, comenta que él ingresó a la vida académica porque le atraía la posibilidad de tomar el lunch en el Faculty Club con algún arqueólogo que acabase de hacer excavaciones en tierras lejanas o con algún astrónomo que estuviese desarrollando teorías sobre la vida en otros planetas. Pero que pasaron muchos años antes de que pudiese establecer este tipo de relaciones en la Universidad (Bok, 1986, p. l). Seguramente existen expectativas semejantes en la cafetería de la Universidad para muchas personas a las que todavía no se les satisfacen dichos deseos, ya sea por el color de su piel, por su "estatus" económico, por su preferencia sexual, por sus creencias religiosas o políticas, entre otras.
También para la formación de los alumnos es conveniente que exista una comunidad, pues la sola convivencia entre compañeros y con sus profesores contribuye a su educación. Se ha dicho que la tercera parte de lo que aprende un alumno en la universidad lo aprende de sus maestros, otra tercera parte lo aprende de sus compañeros y la tercera restante lo aprende por sí solo. Por eso en las universidades anglosajonas se procura que los alumnos residan en la misma universidad, para fomentar la convivencia, con la que se pretende la aceptación y la tolerancia a la diversidad.
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ATENDIENDO A LA DIVERSIDAD
- Discriminación Racial o Étnica
- Aceptación de la Homosexualidad por los Compañeros de la Universidad
- Atravesando la Barrera de la Discapacidad
ATRAVESANDO LA BARRERA DE LA DISCAPACIDAD EN LA UNIVERSIDAD
Para las personas con discapacidad motora o física, sensorial, intelectual o emocional, las actividades cotidianas se convierten realmente en un reto sustancial que se atraviesa con tesón y el respaldo de la familia, las instituciones a las que pertenezca y a la sociedad que le brinde oportunidades fundamentadas en el valor de la equidad.
Existen muchísimos antecedentes con respecto a la atención a la diversidad, sin embargo en nuestro terruño patrio existen tantas experiencias que es bueno conocer que desde los años 70´s la Universidad de Panamá acogió en sus aulas a personas con discapacidad, siendo los primeros alumnos personas con discapacidad sensorial específicamente ceguera, quienes fueron apoyados por personal especializado quienes realizaban las transcripciones en Braille, para permitir el acceso a los conocimientos.
El marco legal internacional ha tenido implicaciones en Panamá en la medida en que el país está comprometido con el respeto a los derechos humanos;además, es firmante de las Normas Uniformes para la Igualdad de Oportunidades para las Personas con Discapacidad de 1993. Según el Informe Regional de las Américas de agosto de 2004, presentado en la ONU, Panamá realiza algunas acciones a favor de la inclusión de la persona con discapacidad en varios ámbitos y da cumplimiento a varias de las normas que,
en materia de inclusión, basadas en igualdad de oportunidades, se ha comprometido a realizar.
Basada en los Objetivos de desarrollo humano del Milenio, la Universidad Tecnológica de Panamá – UTP desarrolla un conjunto de acciones educativas que en un sentido amplio apuntan a dar respuesta a las demandas y necesidades emergentes, temporales o permanentes de inclusión de toda su población, y entre ellos, a los que requieren una actuación específica derivada de factores personales o sociales relacionados con situaciones de desventaja sociocultural, de altas capacidades, etnicidad, género, pobreza, de compensación lingüística, comunicación y del lenguaje o de discapacidad física, psíquica, sensorial o con trastornos graves de la personalidad, de la conducta o del desarrollo, de graves trastornos de la comunicación y del lenguaje de desajuste curricular significativo.
Para las Personas con Discapacidad – PcD, aún existen muchos aspectos que impiden su participación plena y el aprovechamiento del desarrollo integral en igualdad de condiciones de calidad de vida, disfrute de las oportunidades, deberes y derechos al igual que el resto de la sociedad. De acuerdo a las leyes Internacionales de Derechos Humanos a las que están suscritas todos los Estados y las Naciones a nivel global, se declara de interés social la asistencia y tutela necesaria para las personas con discapacidad que presenten una disminución profunda de sus facultades.
Desde la perspectiva de inclusión de las PcD en los sistemas de Educación Superior, muchas universidades resultan ser fortalezas infranqueables para numerosos individuos con desventajas. La Universidad Tecnológica de Panamá a través de la Dirección de Inclusión e Integración Universitaria de la Secretaría de Vida Universitaria, tal como establece la ley 25 del 10 de julio de 2007, se encuentra adscrita al despacho superior y funciona desde 2009 articulando las acciones estratégicas necesarias a favor de las PcD, constituidas a través de las Políticas Nacionales de Inclusión Social que regenta la Secretaria Nacional de Discapacidad – SENADIS.
En en materia de calidad en inclusión en los Sistemas de Educación Superior en Panamá, la UTP participa permanentemente en el Consejo Consultivo Nacional de las Personas con Discapacidad – CONADIS, desarrollando interinstitucionalmente programas y compromisos específicos en los entornos de Educación Superior para el beneficio de las poblaciones de PcD, adecuando y fortaleciendo integralmente el proceso de acceso a los programas de estudios académicos que se ofrecen, la generación de ayudas técnicas, la eliminación permanente de las barreras arquitectónicas, promoviendo el mejoramiento de los entornos de habitad académico; orientando, concienciando y asesorando permanentemente a todo el personal (docentes, administrativos, directivos y estudiantes) sobre las estrategias para atender a la diversidad promoviendo una Cultura de Paz.
Así mismo la Universidad Especializada de las Américas, además de formar a los formadores de personas con discapacidad PcD, desarrolla múltiples proyectos de formación a personas con discapacidad, desarrollando un currículo inclusivo a través de la dirección de Atención a la Diversidad.
Es importante saber que nuestra Extensión Universitaria de Chepo ha incursionado ya con éxito en la atención a la diversidad, brindando educación superior a tres jóvenes con discapacidad: dos con discapacidad cognitiva y una con discapacidad motora, en las facultades de informática.
DISCRIMINACIÓN RACIAL O ETNICA
En pleno siglo XXI es doloroso encontrar situaciones de discriminación racial que afecte la convivencia y el logro de la integración de los miembros de las comunidades universitarias. Existen antecedentes recientes de incidentes discriminatorios que han de hacernos reflexionar sobre la temática. El Informe Delors para la Educación del Siglo XXI (“La educación encierra un tesoro”) afirma que la educación tiene una doble misión: enseñar la diversidad de la especie humana y contribuir a una toma de conciencia de las semejanzas y la interdependencia entre todos los seres humanos, señalando así que diversidad y unidad se complementan, siempre y cuando se haga realidad dentro de los principios de aprender a ser y aprender a vivir juntos, como única posibilidad de reconstruir las comunidades humanas. Como este telón de fondo, “lograr la educación a lo largo de la vida como algo universal”, comprendiendo que no sólo se trata del acceso a la educación, que ya supone bastante, sino que nos estamos comprometiendo a la búsqueda de una educación de equidad con calidad; y presuponemos que no hablamos de equidad desde la ilusa definición tradicional de dar a todos por igual, sino desde el principio básico de que la equidad conlleva la justicia, es decir, la creación de condiciones para que todos y cada uno, desde su diversidad, tenga oportunidades de recibir servicios educativos universitarios y la participación en la vida universitaria con calidad, reduciendo de manera apreciable los efectos que se derivan de la desigualdad social y económica, la discapacidad, la discriminación étnica, cultural y de género.
En este sentido la universidad ha de convertirse en el espacio en donde las culturas confluyan y se respete la diversidad, ante ello a lo largo del continente americano se han desarrollado acciones de integración entre ellas, la creación de espacios y carreras interculturales, en nuestro país, se desarrollan a nivel de las universidades acciones como, desarrollo de carreras de rescate cultural, como la educación bilingüe y la formación de educadores bilingües; asignación de becas indígenas, creación de extensiones universitarias en territorios comarcales entre otros.
ACEPTACIÓN DE LA HOMOSEXUALIDAD POR PARTE DE COMPAÑEROS DE UNIVERSIDAD
Este es un tema sumamente atractivo, por la necesidad de promover una visión más equitativa y congruente con los tiempos actuales respecto de la posición que tenemos frente a la población homosexual. Tomando en cuenta que los cambios sociales debiesen ser más fáciles de provocar en especial por tratarse de de estudiantes universitarios, en quienes se asume un grado de conocimiento intelectual y un acceso a información especializada y científica que, aunque teñida por la subjetividad de la posición y opinión personal de las representaciones sociales, se espera una mayor amplitud y flexibilidad a la hora de analizar el tema de la discriminación o inclusión de dicho grupo, y por tanto parce importante develar el apoyo frente a tener que compartir un espacio común social, grupal y físico con un grupo homosexual. Con respecto al tema de la homosexualidad se pretende provocar un cambio actitudinal en los miembros de la comunidad universitaria, cambio que no tiene que ver con transformar nuestras concepciones de base, pues creemos en la libertad de expresión y de pensamiento, sino más bien, producir un cambio en cuanto al respeto por las diferencias, a aceptar que no por fingir que no tenemos compañeros homosexuales, no existen, a empatizar con otro de manera de no excluir, a tener una posición un poco más desprejuiciada, a aceptar que es posible que nuestro discurso no coincida con nuestro comportamiento y como una invitación a reflexionar acerca de nuestra posición sobre el tema.
La idea principal, es promover un cambio en la aceptación de la diversidad como una manera de respetar a otro en la conciencia de que somos todos personas y por tanto tenemos derechos, siendo la no discriminación uno de los principales, los cuales debiesen ser respetados por parte de cada miembro de la sociedad universitaria. En la actualidad al rededor del mundo las comunidades universitarias apoyan a los homosexuales miembros de sus comunidades con programas psiquiátricos y sociales tendientes a la aceptación de la persona homosexual de su condición, como también al resto de la comunidad trabajando en la no discriminación, igualmente existen cursos y terapias para orientar a las personas "que creen ser homosexuales" para lograr su identificación sexual plena a través de psicoterapias.
La homofobia en las universidades no tiene el mismo nivel que en el resto de la sociedad. Hay programas en los que los estudiantes son más tolerantes, como es el caso de la facultades de ciencias sociales, en algunos países. Lo contrario sucede con las ingenierías, matemáticas y química. La razón, es que según estudios, en las carreras sociales el pensamiento es más flexible con la homosexualidad, a diferencia de las ciencias exactas, en las que el conocimiento siempre ha sido más sólido y estricto.
Aunque las comunidades gay de educación superior no se sientan excluida en la actualidad, se considera que aún falta más respeto, comenzando con la atención psicológica que se les presta a los estudiantes que acuden a buscar ayuda. pues allí conciben la homosexualidad como una enfermedad, mas no como una decisión libre de un ser humano de elegir sus gustos sexuales. En la Universidad de Manizales, estudiantes homosexuales tienen la misma percepción, aunque allí no es muy común que se presentan susurros porque prefieren mantenerse en el anonimato antes que salir del clóset, como se dice comúnmente. En la universidad de Panamá.
En Panamá, la
agrupación Asociación Hombres y Mujeres Nuevas de Panamá (AHMNP),
elaboró en el año 2005 una propuesta titulada No discriminación por
razón de orientación sexual e identidad, Ante-proyecto presentado por la AHMNP,
con el cual se busca penalizar los actos de discriminación y crímenes de odio
que se comenten contra la población; a la vez que se busca derogar el decreto
ministerial número 149 del 20 de mayo de 1949, el cual penaliza la práctica de
la sodomía con pena de 3 meses a 1 año de cárcel y multa de 50 a 500 dólares y
también se busca la derogación del decreto ejecutivo 204 del 3 de septiembre de
1997 que impide que homosexuales y lesbianas formen parte del cuerpo de
seguridad de Panamá (Policía Nacional, etc.). Luego de una serie de protestas de agrupaciones que
defienden el derecho de los homosexuales, en las que denunciaban
discriminación, el Ejecutivo decidió reformar por vía de Decreto Ejecutivo una
norma contenida en el Código Sanitario (el nuemaral c, artículo 12 del decreto
149 de 20 de mayo de 1949) que penalizaba la sodomía, como se conocía a las
relaciones sexuales entre hombres en 1973.
Mediante el Decreto Nº 332, el presidente, Martín Torrijos, y la
ministra de Salud, Rosario Turner, acogieron las quejas de la Asociación de
Hombres Nuevos de Panamá, en el sentido de que esa norma promovía la
discriminación. Sin embargo a nivel de la Universidad de Panamá existe poca o
casi nula información sobre la temática.
OBSERVANDO CON OTRO PRISMA
La formación superior en la actualidad tiene connotaciones absolutamente distantes de las que poseían las primeras instituciones universitarias; en la actualidad como ya antes he mencionado, la universidad busca ser comunidad, brindando a sus miembros la oportunidad de ser acogidos en sus diferentes espacios sin discriminación alguna por sus condiciones o características.
Desde hace mucho tiempo se ha acusado a las universidades de encerrarse en su torre de marfil, o sea, de despreocuparse de los problemas de su entorno; apreciación que respeto sin compartirla, pues creo que ahora lo son mucho menos. Las presiones de los organismos financiadores, de la industria que patrocina proyectos, de los gremios profesionales que opinan sobre los planes de estudio, y que ahora certifican, además de otros sectores sociales, obligan a la universidad a trabajar en contacto estrecho con todos estos agentes. La universidad no puede permanecer aislada en los tiempos actuales. En todo caso, se debe cuidar que estas presiones, aparten a la universidad de sus funciones básicas, que no se descuide la formación de los alumnos, la integración de comunidad y la atención a la diversidad.
Las universidades han cambiado notablemente desde que se fundaron en la Edad Media hasta nuestros días. Se han transformado, de pequeñas comunidades de profesores y alumnos, a organizaciones complejas que realizan variadas funciones y en las que conviven grupos con intereses diversos. Por eso, el concepto de universidad ha sido dinámico, y probablemente lo seguirá siendo. Sin embargo, los valores y los principios de los miembros de la universidad, las virtudes de las personas y las virtudes de los estudios, ésos son permanentes. Y el deber de los universitarios es luchar porque prevalezcan sobre presiones y problemas circunstanciales. Así se preservará la universidad como una institución seria y respetable, a la que la sociedad recurrirá, como hasta ahora, con confianza y seguridad, porque sabe que uno de sus principios es servirla con honestidad y desinterés. Qué actividad más noble y gratificante que construir una universidad en diversidad y la universidad se construye, día a día, con el trabajo de todos sus miembros.
El “rol" de la universidad implica pertinencia, es decir, la capacidad de la universidad para dar respuesta a las necesidades de sus diversos miembros en este siglo, que, dicho sea de paso, lleva ya una década de camino. Sin embargo, definir cuáles son las necesidades no es una tarea fácil, pues depende de los conceptos de persona y de sociedad de los que se parte como principales factores y que conforman un universo discimil, de tal modo que una determinada característica de la sociedad actual puede resultar deseable desde una óptica, pero problemática desde otra. Asimismo, la definición de lo que las instituciones educativas pueden hacer al respecto depende del concepto que se tenga de educación. Esta situación lejos de limitar la acción de la universidad la fortalece, pues provoca una necesaria discusión en torno a estos temas, haciéndola más dinámica, plural, crítica, libre, diversa. En una palabra: más viva.
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